Game over: Nueva Educación

Estamos firmemente convencidos que el sistema educativo mundial entró al tercer milenio agotado e insuficiente para los desafíos actuales y que no alcanza con tratar de mejorarlo. Llegó a su fin como modelo monopólico y por eso decimos “Game over” a toda idea de modernizar el sistema si eso no implica un replanteo cultural y metodológico radical.  

Las herramientas digitales actuales, junto con la masificación de la conectividad y el acceso abierto a la inteligencia artificial, nos permiten hoy esbozar un nuevo panorama educativo ampliando exponencialmente nuestras posibilidades de aplicar diversos formatos o modelos de aprendizaje tutelados o de autoaprendizaje, adaptados a los desafíos actuales, que convivan, por ahora, con el sistema formal vigente.

Aunque estos nuevos caminos formativos impulsados por la tecnología puedan ser al principio una minoría, creemos que irán creciendo significativamente, tanto como lo hizo la inteligencia artificial en otras áreas de nuestra vida, como el comercio, la comunicación, el entretenimiento e incluso la industria editorial, tan vinculada a nuestro ámbito educativo.

El tiempo mostrará cuánto del sistema formal actual perdurará o desaparecerá, y qué innovaciones que se habiliten hoy sobrevivirán, morirán o serán también reemplazadas por otras nuevas que aún desconocemos. Sin embargo, podemos afirmar que la inteligencia artificial ya nos permite hoy personalizar procesos pedagógicos según las necesidades individuales de cada estudiante, detectar problemas de aprendizaje como la dislexia y aplicar algoritmos para la gestión educativa, obteniendo proyecciones sobre deserción escolar o rendimiento académico, entre otros. Su potencial es tan amplio como los propósitos prácticos que le asignemos.

Claro que su simple adopción no transformará el aprendizaje. La verdadera transformación dependerá de cómo nos preparemos para explotar al máximo su valor y asegurarnos de que la inteligencia artificial tenga sentido siendo parte significativa en los diversos procesos formativos integrales, adaptados a las necesidades de cada aprendiz.

Por todo lo expuesto, es que estamos convencidos que ya es momento de dejar de “barajar y dar más de lo mismo” dentro del sistema formal, para pasar a una nueva etapa donde “patiemos el tablero y juguemos un nuevo juego”. Sin embargo para que este cambio sea posible es indispensable una desregulación político-cultural que habilite, reconozca y valide la aplicación de estos nuevos procesos de aprendizaje disruptivos. 

Para avanzar en esta dirección, hemos redactado una propuesta de ley para habilitar nuevos aprendizajes virtuales y presentado el proyecto de la primera secundaria online de Argentina. Los invitamos a conocer estas iniciativas, así como otras propuestas relacionadas con la acreditación de saberes y la inversión en educación virtual. Y, por supuesto, los animamos a unirse a nosotros en el desafío de «dejar de mejorar el tranvía y empezar a construir un nuevo medio de transporte».